sábado, 7 de noviembre de 2015

Estrategias y programas de intervención


La intervención en cualquier crisis de la depresión es un conocimiento que todo clínico debe tener puesto que es uno de los aspectos más fundamentales ya que la depresión es una de las condiciones mas comunes así como una de las principales razones para asistir a una consulta; esta puede no siempre ser brindada en un centro médico, sino que puede brindarse también en el hogar del individuo involucrado. Por otro lado una estrategia podría involucrar una explicación de la depresión que abarca componentes de tipo sociológicos y biológicos para cualquier público en general.  

La OMS (Organización Mundial de la Salud) ha recomendado el uso de campañas educativas para el público en general con el propósito de hacer conciencia sobre la depresión y por ende mejorar el acceso a los cuidados de salud y combatir los prejuicios dados a esta enfermedad, estos deben de estar hechos para reducir el estigma valorando las dimensiones de responsabilidad, antipatía y amenaza de la misma. (Navas y Vargas 2012).


Entre algunos de los programas podemos encontrar a:

El Programa de Actividades Agradables el cual consiste en 12 sesiones y esta hecho con el fin de cambiar la cantidad y la calidad de las interacciones del paciente depresivo a través de un conjunto de estrategias que incluyen el entrenamiento asertivo, la relajación, la toma de decisiones, la solución de problemas, la comunicación y el manejo del tiempo. Se ha demostrado que este programa ha logrado reducir los niveles de depresión en un estudio realizado en 1980 citado por Lewinsohn y Gotlib (1995).

El Programa del Entrenamiento de Habilidades Sociales el cual se encuentra también estructurado en 12 sesiones dirigido a mejorar tres clases de conductas primordialmente:
  • la aserción negativa, que implica conductas que permiten a la persona defender sus derechos y actuar de acuerdo con sus intereses, a la vez que se es considerado con los demás.
  • la aserción positiva, que es relativa a la expresión de sentimientos positivos hacia otros.
  • las habilidades conversacionales, desde la iniciación, la realización de preguntas y la revelación apropiada de sí mismo hasta la terminación de conversaciones.

Todo esto en los distintos ámbitos de las relaciones sociales ya sea con extraños, con amigos y familiares, en el trabajo o la escuelaHa demostrado su eficacia en al menos dos estudios, el estudio de Hersen, Bellack, Himmelhoch y Thase en 1984 y el estudio de McLean y Hakstian en 1979.


El Curso para el Afrontamiento de la Depresión, (CAD), esta también estructurado en 12 sesiones, con dos más de apoyo realizadas al mes y a los 6 meses para ser llevado en grupo. Se viene aplicando desde finales de los setenta, sobre la base del texto Control your depression (Lewinsohn, Muñoz, Joungren & Zeiss, 1978), disponiendo además de un libro de trabajo para el participante (Brown & Lewinsohn, 1979) y de un manual del instructor (Lewinsohn, Antonuccio, Steinmetz & Teri, 1984).

Comenzó siendo únicamente para adultos con depresión pero se ha extendido a una variedad de poblaciones y condiciones tales como adolescentes, mayores, cuidadores de mayores, grupos minoritarios, y en la prevención de la recaída y la prevención primaria y secundaria, la eficacia de este programa se encuentra en la programación de actividades agradables, el entrenamiento en habilidades sociales, la modificación de cogniciones y, finalmente, lo que constituye la última sesión la realización de los «planes de la vida», donde se abordan los valores personales, las metas y el estilo de los participantes.

La Terapia de Autocontrol de Rehm (1977) asume que la de- presión se caracteriza por déficits específicos en el manejo de la conducta de uno mismo. Por lo tanto la terapia consiste en un programa estructurado de 6 a 12 sesiones, centrado en cada uno de dichos aspectos, disponible también para su aplicación en grupo.

La Terapia de Solución de Problemas relacionados con la depresión, como su nombre lo dice la depresión ocurriría ante situaciones problemáticas de tal forma que si no son resueltas traerían como consecuencia la baja tasa de reforzamiento positivo y por ende la depresión, consiste en un programa estructurado tanto para ser llevado en grupo como individualmente que abarca de 8 a 12 sesiones e incluye una variedad de técnicas. (Perez y Garcia 2001).

En México, la Secretaría de Salud (SSA), a través del Consejo Nacional contra las Adicciones y de la Dirección General de los Servicios de Salud Mental, elaboró el Programa de Acción de Salud Mental 2001-2006 (PASM), del que se derivan ocho Programas Específicos, siendo uno de ellos el Programa Especifico de Depresión, este programa intenta cumplir con los retos de calidad, equidad y protección para los individuos con depresión procurando siempre su bienestar.

Por otro lado también tenemos estrategias más sencillas tales como lo son la realización de actividades físicas o de tipo recreativo esto con el fin de ayudar a distraer la mente del individuo, el brindarle nuestro apoyo y sobre todo nuestra confianza, escucharlos y dejar que se "desahoguen" cuando lo consideren necesario, nunca obligándolos a hablar, a su vez, abordar con cuidado aquellos temas que podrían resultar dañinos o dolorosos de tratar y sobre todo estar al pendiente de que no haya hecho ninguna acción que le pueda resultar dañina o que posteriormente lo lleve a un daño mayor e incluso al suicidio. 


Referencias: 
Navas, W., Vargas, M. (2012). Abordaje de la depresión intervención en crisis. Revista Cúpula. 26 (2). 19-35  Recuperado de:http://www.binasss.sa.cr/bibliotecas/bhp/cupula/v26n2/art3.pdf
Perez, M., Garcia, M.. (2001). Tratamientos psicológicos eficaces para la depresión. Psicothema, 13 (3). 493-510. Recuperado desde: http://www.psicothema.com/pdf/471.pdf
Programa específico de Depresión 2001-2006. (2002) Servicios de Salud mental. Consejo Nacional contra las adicciones. Secretaría de Salud. México. Recuperado desde: http://www.ssm.gob.mx/portal/page/programas_salud/salud_mental/guias_tecnicas/depresion.pdf